¿Cuál es la situación actual del diseño en Barcelona?

Conocí Barcelona en la primavera del '97 cuando mi amiga Roxana y yo, al finalizar la carrera de diseño, hicimos aquél esperado viaje, el viaje para el que habíamos estado ahorrando mucho tiempo. Veníamos del otro lado del charco y con muchas expectativas. Teníamos previsto un viaje de varios meses, por lo que antes de llegar a Barcelona, visitamos muchos lugares, y desde el punto de vista del diseño, varias ciudades me impresionaron pero ninguna tanto como Londres y Barcelona.

Barcelona fue un amor a primera vista. Una ciudad tan impactante, tan cosmopolita, repleta de diseño, aquella que te dejaba ver las marcas en las propias fachadas, aquellas mismas marcas, que por el momento sólo había visto en libros o en alguna diapositiva que mostraban en las cátedras. Era literalmente la meca del diseño!

En el 2000 me vine a vivir a Barcelona y si bien el impacto no fue el mismo, en varios aspectos, sigo considerando que es una ciudad viva, donde pasan cosas, una ciudad en ebullición, como dice Mario Eskenazi en el reportaje.

Curiosamente, ésta mañana he encontrado en la revista gráffica un artículo que menciona la situación actual del diseño en Catalunya y me ha hecho reflexionar. Este documental de Laura Sans Gassó, nos presenta profundas reflexiones, distintas opiniones y un amplio abanico de pensamientos donde Mario Eskenazi, Martín Azúa. Astrid Stavro, Fernando Gutiérrez, Oscar Guayabero, Pablo Martín y algunos diseñadores más nos hablan con un enfoque crítico y bastante real de la situación actual y de lo que se vive desde el diseño.

Quizá mi sensación ya no sea la misma que tenía por aquellos años, pero hay muchas otras cosas que también "hacen al diseño de Barcelona" y por ende comunican. Las enormes posibilidades que tenés de hacer una visita guiada al estudio de Mariscal, un taller de caligrafía con el maestro Rousselot, asistir a conferencias, presentaciones, descubrir las novedades en Vinçon, recorrer la Pedrera, pasear por el Paseo de Grácia o simplemente perderte por el Gótico y descubrir sus bares, sus tiendecitas, sus carteles también hablan del diseño en Barcelona. Basta con alzar la mirada y detenerse un momento, el diseño se respira en cada rincón. Quizá, ya no me sorprenda tanto como al principio, pero el sentimiento por la ciudad y todo lo que Barcelona despierta me sigue moviendo igual que el primer día. Barcelona en sí misma, es una gran marca de diseño.